De libros y humanos

lunes, 30 de julio de 2018

"El animal moribundo" de Philip Roth

David Kepesh, es un reputado crítico cultural que da clases en la universidad, tiene una aparición semanal en radio y otra en televisión, famoso periodista, seductor, inteligente y culto que según confiesa a un personaje desconocido, desde que la revolución de los sesenta lo liberó de sus ataduras familiares, ha vivido al margen de cualquier compromiso con el sexo femenino, aunque siempre ha sido un conquistador nato que como él mismo explica: "Ahora bien, como sabes, soy muy vulnerable a la belleza femenina. Cada uno está indefenso contra algo, y yo lo estoy en ese aspecto. Veo la belleza y me ciega para todo lo demás", y lo que hace es utilizar la presencia femenina en sus clases para lo que él llama "la cuestión", es decir, conseguir lo que realmente le interesa, llevar a la cama a la elegida o elegidas, lo que ha venido haciendo año tras año.
Y lo hace de una forma analítica, precisa, metódica y cerebral, al grado que puede decir: "Ahora bien, tengo una regla fija que establecí hace unos quince años y que nunca rompo. Ya no tengo ningún tipo de contacto personal con ellas hasta que han pasado el examen final, se han graduado y ya no me encuentro oficialmente in loco parentis. A pesar de la tentación, o incluso de una señal inequívoca para dar comienzo al coqueteo y hacer la proposición, no he roto esta regla desde que, a mediados de los años ochenta, fijaron el número de una línea telefónica directa para denunciar el acoso sexual en la puerta de mi despacho. No me relaciono antes con ellas para no indisponerme con los miembros de la universidad que, sin pudieran, pondrían serios obstáculos a mi goce de la vida".
Una de sus últimas experiencias, es la que mantiene con Consuelo Castillo, una joven cubana de veinticuatro años, cuando él ya cuenta sesenta y dos, y a la que nos presenta con las sutiles palabras la conocí hace ocho años, a partir de lo cual uno ya sabe que esa mujer ha sido diferente, importante y quiere saber todo de ella y de la historia en común. 
Porque el lector adquiere de súbito la certeza de que esta no va a ser sencillamente una chica más en la amplia colección de conquistas del viejo profesor, aunque él cree que sí, y cuenta: Un buen corazón, un rostro adorable, una mirada al mismo tiempo invitadora y abstraída, unos pechos espléndidos, y tan recientemente salida del cascarón ya convertida en mujer que observar fragmentos de cáscara adheridos a esa frente ovoide no sería sorprendente. Vi de inmediato que esta iba a ser mi chica.
Nó, no parece una más, y en efecto, comenzamos a descubrir que la vitalidad, hermosura, naturalidad, personalidad, expontaneidad y actitudes de la joven,  junto con una noticia penosa e inesperada hacen que el viejo profesor se enfrente con disyuntivas diferentes y nada fáciles, al experimentar cómo su vida se comienza a desmoronar o cuando menos a tambalearse, a pesar del punto de vista filosófico y pragmático que intenta imprimir en todo lo que piensa y hace.
Breve, intensa y muy amena novela del también cuentista y ensayista Philip Milton Roth, nacido en Estados Unidos en 1933 y fallecido recientemente el 22 de Mayo del presente año de 2018.

viernes, 27 de julio de 2018

"Fouché. El genio tenebroso" de Stefan Zweig

Genial biografía de José o Joseph Fouché, personaje calificado por Napoleón como "El traidor perfecto", y es que el camaleónico, hábil y traicionero personaje, era de armas tomar y al parecer totalmente creíble en las muchas y variadas posturas políticas que fué tomando a lo largo del tiempo, según conveniencia. De religioso, pasó a furibundo jacobino, criminal y "ultracomunista", ministro de Policía de Napoleón y, luego, ennoblecido con el título de Duque de Otranto, efímero ministro de Luis XVIII, con la paradoja de que Fouché había sido decisivo en la muerte por decapitación del hermano de éste Luis XVI junto a su esposa María Antonieta.
El grandísimo escritor austríaco Stefan Zweig (1881-1942), autor de magníficos relatos y novelas, también escribió como en este caso, sensacionales biografías, vigorosas, perfectamente documentadas, ingeniosas, de estilo claro, de sutil perspicacia psicológica, y moderada erudición, lo que convierte a todas ellas en maravillas literarias y documentales. 
En el caso concreto de ésta, resulta de tan absorbente lectura, que bien podría leerse de un tirón.
Tras meticuloso estudio de testimonios, documentos y memorias, su Fouché original apareció en 1929. Queriendo con ello y según confesión personal, hacer justicia, a un homo politicus por excelencia que fué el maquiavélico y correoso Joseph Fouché (1759-1820), con el que según Zweig, la historia ha sido injusta al tildarlo sin más de espía y traidor, sin comprender la singularidad de su diabólica relevancia (también Balzac fué de los pocos que sospechó que Fouché tendría algo de "admirable"). 
Correoso, infatigable, seco, callado, calculador, servil cuando hacía falta, pero siempre independiente e imprevisible en su fuero interno, sutil para descifrar hacia dónde "soplaban los vientos", trepa, espía, chaquetero, falto de dignidad y carácter, totalmente falto de idealismo, pero de cruel pragmatismo. Zweig, como digno sucesor de Plutarco, quiso recordar a través de su apasionante retrato del "más extraño de los políticos" esa parte imperecedera y negra del alma de la política.
"De la mano" del fascinante personaje, también se nos sumerge en el apasionante periodo de la Convención y el Directorio, con la caída en desgracia de Dantón y Robespierre -orquestadas por Fouché"- para adentrarse a continuación en la intrigante atmósfera cortesana del despótico Napoleón Bonaparte, con quien Fouché tuvo una encarnizada, larga y titánica lucha de voluntades, siendo al final Fouché quien taimadamente venció al abrupto y correoso Napoleón.
Una apasionante biografía, de lo mejor del género.

miércoles, 25 de julio de 2018

"Sostiene Pereira" de Antonio Tabucchi


Lisboa, 1938. En una Europa recorrida por el fantasma de los totalitarismos, Pereira, un periodista dedicado durante toda su vida a la sección de sucesos, recibe el encargo de dirigir la página cultural de un periódico mediocre. 
Pereira tiene un sentido un tanto fúnebre de la cultura y prefiere la literatura del pasado. 
Necesitado de un colaborador, contacta con el joven Monteiro Rossi. Y la intensa relación que se establece entre el viejo periodista, Monteiro y su novia Marta cristalizará en una crisis personal, una maduración interior y una dolorosa toma de conciencia que transformará profundamente la vida de Pereira. 
Una novela magistral que logró la unanimidad de la crítica, los más prestigiosos galardones y la respuesta masiva de los lectores.
Y es que lo que se encierra tras una historia que aparenta ser la de un rutinario y peculiar periodista que se ve superado por los acontecimientos sin él haberlo previsto, es la toma de conciencia de un hombre común, alejado de la política para no tener problemas, pero que de forma involuntaria sufre un despertar acelerado debido al contacto con personas que le hacen temer y dudar del hasta cierto punto tranquilo mundo en el que vive, solo alterado por la preocupación por la cardiopatía que sufre, pero que no le impide saltarse con asiduidad la dieta prescrita al efecto. 
Es la convulsión de un hombre mayor que se ha pasado toda su vida queriendo pasar desapercibido, mientras escribía crónicas negras, y que ahora viudo, mantiene conversaciones diarias con el retrato de su esposa, cuya sonrisa distante le aconseja qué camino debe seguir. 
Con Pereira, Tabucchi creó un personaje intemporal, memorable, de esos que se recuerdan más allá de la obra en la que están inmersos y que se hacen un hueco propio en el mundo literario y en las memorias literarias individuales. 

jueves, 19 de julio de 2018

"Las intermitencias de la muerte" de José Saramago


La primera página de un libro puede ser fundamental para hacernos o no partícipes del resto, y en esta novela de Saramago, la primera frase ya atrapa totalmente: Al día siguiente no murió nadie.
En un país que puede ser cualquiera, la muerte decide suspender su trabajo, la gente deja de morir. Y a partir de este hecho inverosímil, la euforia colectiva se desata, pero es cuestión de tiempo que se dé paso a la desesperación y al caos.
Sobran los motivos. El tiempo no se ha detenido, de modo que el destino de la humanidad será la sobrepoblación y una vejez y decrepitud eternas.
Finalmente se buscan maneras de forzar a la muerte para que vuelva a su actividad y acabe así con los ancianos que se han convertido en estorbos permanentes. En el complot para que la muerte vuelva a las andadas participan -¿cómo nó?- el poder político, las mafias y las familias.
Pero sorprendentemente, la muerte resulta una figura dulce, interesante, inteligente y hasta graciosa, que se resiste a seguir matando y en cambio pretender vivir experiencias humanas de empatía. Llega así un momento en el que se puede sentir compasión por la misma muerte, un ser que en esta historia resulta casi entrañable.
Pero un día, decide volver.
Propuesta -como todas las de Saramago- inteligente, ocurrente, sorprendente y en este caso, también salpicada de elegancia, fino humor e ironía, resultando -contrariamente a lo que pueda pensarse por el tema- una lectura amable, quizás para compensar un trasfondo sobre el que se puede reflexionar de forma muy seria, profunda e incluso filosófica.
Una obra en la que una vez más se puede disfrutar ese sistema o estilo tan peculiar y personal de contar, fabular y escribir, de todo un Premio Nobel de Literatura como D. José Saramago.

miércoles, 18 de julio de 2018

"El último encuentro" de Sándor Márai


Escuché la recomendación de "El último encuentro" de Sándor Márai en un programa radiofónico sobre libros, antes de eso, no tenía referencia alguna de la obra, ni de su autor.
El crítico comentaba que le había sorprendido muy gratamente la lectura, y que le parecía una novela magistral que había permanecido en el olvido durante más de cincuenta años, siendo rescatada finalmente por la prestigiosa editorial italiana "Adelphi", colocándose rápidamente en el primer puesto de las listas de libros más vendidos en Italia.
Al poco tiempo comencé su lectura y en efecto, prosa precisa, refinada melancolía, historia perfectamente hilvanada y oportunas propuestas morales, lo que también traslucía o dejaba ver al autor, considerado por algunos como uno de los grandes escritores europeos del pasado siglo. Sándor Márai (Eslovaquia, 1900 - Estados Unidos, 1989), fué además de novelista, periodista y dramaturgo.
El marco único de la historia -salvo evocaciones- es un pequeño castillo de caza en Hungría, al pie de los Cárpatos, donde en tiempos pasados había sido costumbre celebrar elegantes veladas en las que se podía participar en conversaciones cultas o ligeras, bailar, escuchar música clásica... Pero el esplendor de aquellos salones decorados al estilo francés, ya no existe, se acabó aquella época.
Pero hay algo que permanece, y ese algo está en los corazones de dos hombres mayores que durante la infancia y juventud habían sido amigos inseparables, casi hermanos, hasta que uno de ellos desaparece de la noche a la mañana sin dejar rastro ni dar explicación alguna. Ahora se han dado cita para cenar tras más de cuarenta años sin verse. Uno ha pasado casi todo el tiempo en Extremo Oriente, el otro, en cambio, ha permanecido en su propiedad.
Y ambos han vivido a la espera de este momento, pues entre ellos se interpone un secreto de fuerza singular: el recuerdo imborrable de una mujer.
Ahora los dos son contendientes de un duelo sin armas, aunque tal vez más cruel, una situación incómoda, con una tensión que aumenta párrafo a párrafo, frase a frase hasta hacerse casi palpable en el empeño y empecinamiento de los protagonistas por hurgar hasta lo más recóndito de sus almas, allí donde se encuentran esas verdades cuyo descubrimiento provoca, al mismo tiempo, dolor.
Una historia especial, escrita con maestría y reposo.
Para lectores "gourmet" que gusten de la calma y de las pequeñas joyas literarias.
Para leer y releer.

lunes, 16 de julio de 2018

"El color púrpura" de Alice Walker


Premio Pulitzer y National Book Award, fue llevada con éxito al cine bajo la dirección de Steven Spielberg.
Cruda historia e incluso dramática, a la vez que bella, de dos hermanas negras separadas desde la niñez, una está en África como misionera, en tanto que la otra vive en el Sur de los Estados Unidos, casada con un hombre odioso y con el sufrimiento añadido de que ha sido violada por quien cree que puede ser su padre. 
A pesar de la distancia y del tiempo -treinta años-, Celie y Nettie mantienen el recuerdo y la esperanza de reencontrarse y mientras tanto vuelcan sus sentimientos en unas cartas conmovedoras. Pero todo se precipita, cuando en la vida de Celie entra Shug Avery, la amante de su marido, una extraordinaria mujer.
Aunque la historia plasma realidades desagradables, también resulta una epopeya de mujeres fuertes y aguerridas que se enfrentan a una cultura machista, violenta, esclavista y salpicada de todo tipo de prejuicios dirigidos contra las mujeres que en este caso sufren maltrato físico y psicológico por parte de los mismos hombres que deberían protegerlas, pero a las que se dirigen en términos como: "Mirate. Eres negra, eres pobre, eres fea, eres una mujer. Vamos, que no eres nada."
Pero todo esto que podría parecer tremendamente triste e incluso lóbrego, está perfecta y bellamente compensado por personajes entrañables y por momentos divertidos, de los que resulta una historia cercana, realista y de la que se pueden extraer mensajes a favor de la educación y la formación, que puedan ayudar a formar conciencias.
Escrito con prosa sencilla que cuadra especialmente bien con la protagonista, es una historia emocionante e incluso inspiradora, que toca los sentimientos y que vale la pena leer con todos los sentidos puestos al servicio de la percepción de caracteres, olores, colores y sentimientos.

viernes, 13 de julio de 2018

"Brújulas que buscan sonrisas perdidas" de Albert Espinosa

En época estival se suele buscar lo "ligero" en lo relativo a indumentaria, alimentación, lectura y demás. 
Como sugerencia de lectura ligera y liviana, este libro de Albert Espinosa que de forma sutil invita: "Nunca dejaré de buscar mi archipiélago de sinceridad... ¿Quieres formar parte de él?." 
Brújulas que buscan sonrisas perdidas, es una historia que puede llegar a emocionar en sus reflexiones sobre la madurez, las decepciones, la familia, la venganza, el perdón y las segundas oportunidades.
El protagonista de la historia necesita encontrar su parte más sincera y para ello, tendrá que aprender a perdonar y a perdonarse, a perder el amor y a reencontrarlo, a asumir que la verdad es lo más importante. A partir de lo cual el relato se encuentra trufado de exhortaciones y declaraciones de intenciones como: "Jamás nos mentiremos... Escúchame bien, eso implica algo más que ser sincero... En este mundo mucha gente es falsa... Las mentiras te rodean... Saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad vale mucho... Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad:... Saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirá, que siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio... Te hace sentir fuerte, muy poderoso... Y es que la verdad mueve mundos... La verdad te hace sentir feliz... La verdad creo que es lo único que importa..."
A camino entre el relato, la autoayuda, la motivación y el positivismo, por momentos sumerge en la emotividad y puntualmente también consigue pinceladas interesantes al dibujar el perfil humano de algunos personajes.
Portada refrescante para una lectura "veraniega".

lunes, 9 de julio de 2018

"Una cuestión personal" de Kenzaburo Oé

Admito mi admiración por un número importante de escritores japoneses y en consecuencia por numerosas obras de la literatura japonesa. 
Ese es el caso de Kenzaburo Oé, Premio Nobel de Literatura 1994 y de su novela "Una cuestión personal".
Una novela arriesgada y valiente en la que ciertamente y como el título indica, se plantea una cuestión personal, muy personal, muy dura, impopular e incluso políticamente incorrecta, un dilema, una encrucijada difícil de confesar a nadie y más aún de dejar constancia del asunto de forma escrita. 
Y es que el autor comparte con el lector la situación probablemente más trascendental que pueda vivir a lo largo de su existencia, aun cuando a la misma añada todas las licencias que el escritor, como creador, pueda inventar en su oficio de novelar.
Y ante esa situación difícil, aflora la irresponsabilidad y el querer evadirse adoptando soluciones facilonas, de modo que en lugar de concentrarse en analizar las cosas de manera sensata y cabal, se lanza a soñar con viajes exóticos, que en ocasiones confunde con planes reales, hasta que la evidencia y fuerza de los hechos le obliga a tomar una auténtica decisión.
De todo lo cual surge una excelente novela con un fondo de crueldad y violencia interior que cuenta la terrible odisea de Bird, un joven profesor de inglés abrumado por una cenagosa existencia cotidiana, a la que por añadidura su une el que su esposa da a luz un monstruoso bebé, condenado a una muerte inminente o, en el mejor de los casos, a una vida de vegetal, historia ésta basada en una experiencia vivida como padre por el propio Oé. A causa de lo cual comienza un descenso a los infiernos en el que le acompañará Himiko, una antaño compañera de estudios, ahora entregada a una suerte de frenética vida contemplativa y erótica. Bird también buscará refugio en el alcohol, en su propia vergüenza y humillación, y lo que se plantea es: ¿debe aceptar la fatalidad, cargar para siempre con un hijo anormal y renunciar a sus planes de una vida mejor o, por el contrario, debe desembarazarse del bebé provocando un desenlace fatal?
Una cuestión personal, es la excelente novela de un autor del que el genial Yukio Mishima, escribió: "La cúspide de la literatura japonesa actual hay que buscarla en Kenzaburo Oé."

"Canadá" de Richard Ford

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