Genial biografía de José o Joseph Fouché, personaje calificado por Napoleón como "El traidor perfecto", y es que el camaleónico, hábil y traicionero personaje, era de armas tomar y al parecer totalmente creíble en las muchas y variadas posturas políticas que fué tomando a lo largo del tiempo, según conveniencia. De religioso, pasó a furibundo jacobino, criminal y "ultracomunista", ministro de Policía de Napoleón y, luego, ennoblecido con el título de Duque de Otranto, efímero ministro de Luis XVIII, con la paradoja de que Fouché había sido decisivo en la muerte por decapitación del hermano de éste Luis XVI junto a su esposa María Antonieta.
El grandísimo escritor austríaco Stefan Zweig (1881-1942), autor de magníficos relatos y novelas, también escribió como en este caso, sensacionales biografías, vigorosas, perfectamente documentadas, ingeniosas, de estilo claro, de sutil perspicacia psicológica, y moderada erudición, lo que convierte a todas ellas en maravillas literarias y documentales.
En el caso concreto de ésta, resulta de tan absorbente lectura, que bien podría leerse de un tirón.
Tras meticuloso estudio de testimonios, documentos y memorias, su Fouché original apareció en 1929. Queriendo con ello y según confesión personal, hacer justicia, a un homo politicus por excelencia que fué el maquiavélico y correoso Joseph Fouché (1759-1820), con el que según Zweig, la historia ha sido injusta al tildarlo sin más de espía y traidor, sin comprender la singularidad de su diabólica relevancia (también Balzac fué de los pocos que sospechó que Fouché tendría algo de "admirable").
Correoso, infatigable, seco, callado, calculador, servil cuando hacía falta, pero siempre independiente e imprevisible en su fuero interno, sutil para descifrar hacia dónde "soplaban los vientos", trepa, espía, chaquetero, falto de dignidad y carácter, totalmente falto de idealismo, pero de cruel pragmatismo. Zweig, como digno sucesor de Plutarco, quiso recordar a través de su apasionante retrato del "más extraño de los políticos" esa parte imperecedera y negra del alma de la política.
"De la mano" del fascinante personaje, también se nos sumerge en el apasionante periodo de la Convención y el Directorio, con la caída en desgracia de Dantón y Robespierre -orquestadas por Fouché"- para adentrarse a continuación en la intrigante atmósfera cortesana del despótico Napoleón Bonaparte, con quien Fouché tuvo una encarnizada, larga y titánica lucha de voluntades, siendo al final Fouché quien taimadamente venció al abrupto y correoso Napoleón.
Una apasionante biografía, de lo mejor del género.
El grandísimo escritor austríaco Stefan Zweig (1881-1942), autor de magníficos relatos y novelas, también escribió como en este caso, sensacionales biografías, vigorosas, perfectamente documentadas, ingeniosas, de estilo claro, de sutil perspicacia psicológica, y moderada erudición, lo que convierte a todas ellas en maravillas literarias y documentales.
En el caso concreto de ésta, resulta de tan absorbente lectura, que bien podría leerse de un tirón.
Tras meticuloso estudio de testimonios, documentos y memorias, su Fouché original apareció en 1929. Queriendo con ello y según confesión personal, hacer justicia, a un homo politicus por excelencia que fué el maquiavélico y correoso Joseph Fouché (1759-1820), con el que según Zweig, la historia ha sido injusta al tildarlo sin más de espía y traidor, sin comprender la singularidad de su diabólica relevancia (también Balzac fué de los pocos que sospechó que Fouché tendría algo de "admirable").
Correoso, infatigable, seco, callado, calculador, servil cuando hacía falta, pero siempre independiente e imprevisible en su fuero interno, sutil para descifrar hacia dónde "soplaban los vientos", trepa, espía, chaquetero, falto de dignidad y carácter, totalmente falto de idealismo, pero de cruel pragmatismo. Zweig, como digno sucesor de Plutarco, quiso recordar a través de su apasionante retrato del "más extraño de los políticos" esa parte imperecedera y negra del alma de la política.
"De la mano" del fascinante personaje, también se nos sumerge en el apasionante periodo de la Convención y el Directorio, con la caída en desgracia de Dantón y Robespierre -orquestadas por Fouché"- para adentrarse a continuación en la intrigante atmósfera cortesana del despótico Napoleón Bonaparte, con quien Fouché tuvo una encarnizada, larga y titánica lucha de voluntades, siendo al final Fouché quien taimadamente venció al abrupto y correoso Napoleón.
Una apasionante biografía, de lo mejor del género.

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