Admito mi admiración por un número importante de escritores japoneses y en consecuencia por numerosas obras de la literatura japonesa.
Ese es el caso de Kenzaburo Oé, Premio Nobel de Literatura 1994 y de su novela "Una cuestión personal".
Una novela arriesgada y valiente en la que ciertamente y como el título indica, se plantea una cuestión personal, muy personal, muy dura, impopular e incluso políticamente incorrecta, un dilema, una encrucijada difícil de confesar a nadie y más aún de dejar constancia del asunto de forma escrita.
Y es que el autor comparte con el lector la situación probablemente más trascendental que pueda vivir a lo largo de su existencia, aun cuando a la misma añada todas las licencias que el escritor, como creador, pueda inventar en su oficio de novelar.
Y ante esa situación difícil, aflora la irresponsabilidad y el querer evadirse adoptando soluciones facilonas, de modo que en lugar de concentrarse en analizar las cosas de manera sensata y cabal, se lanza a soñar con viajes exóticos, que en ocasiones confunde con planes reales, hasta que la evidencia y fuerza de los hechos le obliga a tomar una auténtica decisión.
De todo lo cual surge una excelente novela con un fondo de crueldad y violencia interior que cuenta la terrible odisea de Bird, un joven profesor de inglés abrumado por una cenagosa existencia cotidiana, a la que por añadidura su une el que su esposa da a luz un monstruoso bebé, condenado a una muerte inminente o, en el mejor de los casos, a una vida de vegetal, historia ésta basada en una experiencia vivida como padre por el propio Oé. A causa de lo cual comienza un descenso a los infiernos en el que le acompañará Himiko, una antaño compañera de estudios, ahora entregada a una suerte de frenética vida contemplativa y erótica. Bird también buscará refugio en el alcohol, en su propia vergüenza y humillación, y lo que se plantea es: ¿debe aceptar la fatalidad, cargar para siempre con un hijo anormal y renunciar a sus planes de una vida mejor o, por el contrario, debe desembarazarse del bebé provocando un desenlace fatal?
Una cuestión personal, es la excelente novela de un autor del que el genial Yukio Mishima, escribió: "La cúspide de la literatura japonesa actual hay que buscarla en Kenzaburo Oé."
Y ante esa situación difícil, aflora la irresponsabilidad y el querer evadirse adoptando soluciones facilonas, de modo que en lugar de concentrarse en analizar las cosas de manera sensata y cabal, se lanza a soñar con viajes exóticos, que en ocasiones confunde con planes reales, hasta que la evidencia y fuerza de los hechos le obliga a tomar una auténtica decisión.
De todo lo cual surge una excelente novela con un fondo de crueldad y violencia interior que cuenta la terrible odisea de Bird, un joven profesor de inglés abrumado por una cenagosa existencia cotidiana, a la que por añadidura su une el que su esposa da a luz un monstruoso bebé, condenado a una muerte inminente o, en el mejor de los casos, a una vida de vegetal, historia ésta basada en una experiencia vivida como padre por el propio Oé. A causa de lo cual comienza un descenso a los infiernos en el que le acompañará Himiko, una antaño compañera de estudios, ahora entregada a una suerte de frenética vida contemplativa y erótica. Bird también buscará refugio en el alcohol, en su propia vergüenza y humillación, y lo que se plantea es: ¿debe aceptar la fatalidad, cargar para siempre con un hijo anormal y renunciar a sus planes de una vida mejor o, por el contrario, debe desembarazarse del bebé provocando un desenlace fatal?
Una cuestión personal, es la excelente novela de un autor del que el genial Yukio Mishima, escribió: "La cúspide de la literatura japonesa actual hay que buscarla en Kenzaburo Oé."

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