Escuché la recomendación de "El último encuentro" de Sándor Márai en un programa radiofónico sobre libros, antes de eso, no tenía referencia alguna de la obra, ni de su autor.
El crítico comentaba que le había sorprendido muy gratamente la lectura, y que le parecía una novela magistral que había permanecido en el olvido durante más de cincuenta años, siendo rescatada finalmente por la prestigiosa editorial italiana "Adelphi", colocándose rápidamente en el primer puesto de las listas de libros más vendidos en Italia.
Al poco tiempo comencé su lectura y en efecto, prosa precisa, refinada melancolía, historia perfectamente hilvanada y oportunas propuestas morales, lo que también traslucía o dejaba ver al autor, considerado por algunos como uno de los grandes escritores europeos del pasado siglo. Sándor Márai (Eslovaquia, 1900 - Estados Unidos, 1989), fué además de novelista, periodista y dramaturgo.
El marco único de la historia -salvo evocaciones- es un pequeño castillo de caza en Hungría, al pie de los Cárpatos, donde en tiempos pasados había sido costumbre celebrar elegantes veladas en las que se podía participar en conversaciones cultas o ligeras, bailar, escuchar música clásica... Pero el esplendor de aquellos salones decorados al estilo francés, ya no existe, se acabó aquella época.
Pero hay algo que permanece, y ese algo está en los corazones de dos hombres mayores que durante la infancia y juventud habían sido amigos inseparables, casi hermanos, hasta que uno de ellos desaparece de la noche a la mañana sin dejar rastro ni dar explicación alguna. Ahora se han dado cita para cenar tras más de cuarenta años sin verse. Uno ha pasado casi todo el tiempo en Extremo Oriente, el otro, en cambio, ha permanecido en su propiedad.
Y ambos han vivido a la espera de este momento, pues entre ellos se interpone un secreto de fuerza singular: el recuerdo imborrable de una mujer.
Ahora los dos son contendientes de un duelo sin armas, aunque tal vez más cruel, una situación incómoda, con una tensión que aumenta párrafo a párrafo, frase a frase hasta hacerse casi palpable en el empeño y empecinamiento de los protagonistas por hurgar hasta lo más recóndito de sus almas, allí donde se encuentran esas verdades cuyo descubrimiento provoca, al mismo tiempo, dolor.
Una historia especial, escrita con maestría y reposo.
Para lectores "gourmet" que gusten de la calma y de las pequeñas joyas literarias.
Para leer y releer.

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