En agosto de
2016 (este dato lo recojo de las fichas de mi biblioteca personal), ojeaba yo
los estantes de una tienda de artículos de 2ª mano dispuesto a seleccionar dos o tres títulos, y
finalmente entre otros, me quedé con “Todo se derrumba” o según otras
traducciones “Todo se desmorona” de Chinua Achebe.
Lo elegí, no por ser
conocido para mí o tener referencias buenas o malas, sino por todo lo contrario, leer algo nuevo y
desconocido. Supongo que me atrajo del volumen que el autor y la ambientación
fuesen puramente africanos, y que en las solapas se definiese el relato como
sorprendente, limpio y de impecable sencillez.
El
comentario sobre la obra dice:
“Okonkwo es
un gran guerrero cuya fama se extiende por todo el África Occidental, pero al
matar por accidente a un prohombre de su clan es obligado a expiar su culpa con
el sacrificio de su hijastro y el exilio. Cuando por fin puede regresar a su
aldea, la encuentra repleta de misioneros y gobernadores británicos. Su mundo
se desmorona, y él no puede más que precipitarse hacia la tragedia.”
Antes de
ocuparme en la lectura directa del libro, me informé y documenté sobre el autor
y la obra, pudiendo acceder a información tal como que Chinua Achebe, nacido
Albert Chinualumogu Achebe, fue un
escritor, poeta, profesor y crítico. Y que ésta fue su primera novela,
considerada además su obra magna, y el libro más leído en la literatura
africana moderna.
Al parecer, la
historia inicial de dicha novela consiste en que el autor envió su
novela a un agente que le recomendaron en Londres, quien a su vez la envió a
varias casas editoriales; algunas la rechazaron de inmediato alegando que la
ficción creada por escritores africanos no tenía potencial de mercado.
No lo
pensó así el asesor literario Donald MacRae –quien acababa de regresar de un
viaje a través del África Occidental- y que tras leer la novela escribió un
informe en el que entre otras cosas se pudo leer “Esta es la mejor novela que
he leído después de la guerra”.
El libro fue publicado el 17 de junio de 1958
obteniendo críticas positivas de entre otros el crítico literario Walter Allen
y el novelista Angus Wilson.
A los tres días de su publicación en el suplemento
literario del Thimes se pudo leer que el libro “realmente logra representar la
vida tribal desde dentro”. Desde The Observer se la calificó como “una
excelente novela”, y la revista literaria Time and Tide afirmó que “el estilo
del señor Achebe era un modelo para los aspirantes a escritor”.
Una vez ambientado y puesto en
situación, pasé a la lectura directa del ejemplar. He de admitir que me
costó algún tiempo y varias páginas –unas 30- comenzar a "vivir" la historia e identificarme con los personajes, pero a partir de ahí comencé a estar completamente de acuerdo con todas esas alabanzas y con los calificativos de
las solapas, tipo: libro sorprendente, limpio y de impecable sencillez.
Un tipo de
literatura “diferente”, impactante. Ese tipo de libro que te anonada y
conmueve, deseas recomendar y al tiempo vuelves a desear volver a leer, que
quizás es el mejor aval a favor de cualquier obra literaria.

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