He visto dos o tres veces (porque me encanta) la película Memorias de África, lo que en principio puede y suele ser un contratiempo a la hora de leer el libro en el que la versión cinematográfica se base (o así me ha ocurrido en otras ocasiones).
Pero no ha sido este el caso, por el contrario, creo que la visión mental del ambiente, los personajes, paisajes e interpretaciones, principalmente de Meryl Streep y Robert Redford e incluso el peculiar doblaje de ella, han sido de gran ayuda para apreciar, más si cabe, el libro con el mismo título de Isak Dinesen, pseudónimo literario de la escritora danesa nacida Karen Christence Dinesen (1885-1962), que en realidad no hace otra cosa que relatar parte de lo que fué una vivencia personal, pues Blixen se enamoró desde muy pequeña de su primo segundo Hans, pero fué obligada a casarse con el hermano de éste el barón Bror Blixen-Finecke, con quien inició en Kenia la aventura de sacar adelante una plantación de café.
A pesar de ser una mujer muy abnegada, la convivencia con su marido fue muy difícil, de hecho, en el primer año de vida en común su marido le contagió la entonces tan temida sífilis, lo que no sirvió de freno al barón, que siguió teniendo relaciones variadas fuera del matrimonio. Cansada de dichas infidelidades, finalmente se llegó a la separación, quedándose Karen con la plantación por la que luchó denodadamente al tiempo que se esforzaba por la total integración en la comunidad aprendiendo las lenguas aborígenes y empapándose de las costumbres locales a las que adornaba con su imaginación y dotes para la transmisión oral, ganándose por este amor a la tierra africana y por su coraje, la admiración de los nativos que llegaron a llamarla "la hermana leona".
En Nairobi, Blixen conoció a Denys Finch Hatton (papel que en la película -7 Oscar en 1986- es interpretado por Robert Redford), un cazador británico afincado en Kenia y con el que comenzó una relación amorosa intensa, aun cuando con muchos altibajos debidos al espíritu aventurero de él. En 1931 Denys se mató en su avión al que llamaba Gipsy Moth.
Aunque melancólica y aturdida, Blixen siguió haciéndose cargo de la plantación, pero la caída de los precios del café la obligaron a vender y regresar a Dinamarca para vivir con su madre.
Y con la misma lucidez y dotes para el relato que demostró en su amada África, escribe todo en un tono lúcido, evocador y bello.
Una preciosidad desde el primer párrafo del libro: "Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías."
Pero no ha sido este el caso, por el contrario, creo que la visión mental del ambiente, los personajes, paisajes e interpretaciones, principalmente de Meryl Streep y Robert Redford e incluso el peculiar doblaje de ella, han sido de gran ayuda para apreciar, más si cabe, el libro con el mismo título de Isak Dinesen, pseudónimo literario de la escritora danesa nacida Karen Christence Dinesen (1885-1962), que en realidad no hace otra cosa que relatar parte de lo que fué una vivencia personal, pues Blixen se enamoró desde muy pequeña de su primo segundo Hans, pero fué obligada a casarse con el hermano de éste el barón Bror Blixen-Finecke, con quien inició en Kenia la aventura de sacar adelante una plantación de café.
A pesar de ser una mujer muy abnegada, la convivencia con su marido fue muy difícil, de hecho, en el primer año de vida en común su marido le contagió la entonces tan temida sífilis, lo que no sirvió de freno al barón, que siguió teniendo relaciones variadas fuera del matrimonio. Cansada de dichas infidelidades, finalmente se llegó a la separación, quedándose Karen con la plantación por la que luchó denodadamente al tiempo que se esforzaba por la total integración en la comunidad aprendiendo las lenguas aborígenes y empapándose de las costumbres locales a las que adornaba con su imaginación y dotes para la transmisión oral, ganándose por este amor a la tierra africana y por su coraje, la admiración de los nativos que llegaron a llamarla "la hermana leona".
En Nairobi, Blixen conoció a Denys Finch Hatton (papel que en la película -7 Oscar en 1986- es interpretado por Robert Redford), un cazador británico afincado en Kenia y con el que comenzó una relación amorosa intensa, aun cuando con muchos altibajos debidos al espíritu aventurero de él. En 1931 Denys se mató en su avión al que llamaba Gipsy Moth.
Aunque melancólica y aturdida, Blixen siguió haciéndose cargo de la plantación, pero la caída de los precios del café la obligaron a vender y regresar a Dinamarca para vivir con su madre.
Y con la misma lucidez y dotes para el relato que demostró en su amada África, escribe todo en un tono lúcido, evocador y bello.
Una preciosidad desde el primer párrafo del libro: "Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías."

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